La coherencia de una empresa se ve reflejada en la fidelidad de esta a su misión, visión y valores, pues son estos elementos los que rodean sus productos y el servicio que prestan a su cliente. Para un restaurante tener esclarecidos estos conceptos permite tener una guía de trabajo y una conexión con los clientes.

El ser coherente con lo que se es permite reflejar honestidad y compromiso que se tiene con la marca que hemos construido. En este sentido, los valores que establecemos para nuestro negocio deben tener en cuenta criterios emocionales, culturales, sociales e históricos que le brindan una sensación de seguridad y calidad al cliente, y a nuestros empleados.

Si estás pensando en iniciar un restaurante, te recomendamos que, en primer lugar, definas los valores que guiarán el camino y la lógica de tu establecimiento. Sigue leyendo este artículo, y entérate de cómo hacerlo de la mejor forma posible.

Relación valores de restaurantes- calidad- cliente

Es común que los usuarios de los negocios lleguen a ellos con ciertas expectativas establecidas por su contextos social, cultural e histórico, y también por lo que la misma empresa proyecta y establece como parámetro para ser entendida.

Para los restaurantes, claramente, existen distintos tipos de estándar. Así, cuando vamos a un restaurante de comida rápida somos capaces de tolerar ciertas dinámicas que serían imperdonables en un establecimiento de alta cocina.

Estos patrones tienen sus excepciones, y pueden variar dependiendo de la individualidad de cada restaurante, y es ahí donde se hace pertinente instaurar criterios particulares y valores propios en cada proyecto.

De esta manera, cuando se dejan sentadas las características y valores del restaurante, el cliente podrá entender a qué se atiene cuando nos visita, y será más fácil satisfacer sus expectativas. En este sentido, por ejemplo, si tenemos un lugar de comida en el que sus principios se basan en el respeto, la comodidad y creatividad de sus platos, lo más posible es que la experiencia que ofrezcan tenga todo que ver con su planteamiento.

Entonces, el lugar será acogedor, sus trabajadores brindarán una buena atención de calidad y, posiblemente sus platos serán una mezcla culinaria que va más allá de ser catalogada como comida rápida, o comida internacional.

Es entonces cuando encontramos que la elaboración juiciosa de la visión, misión y valores de un restaurante, son los pilares de su éxito, en tanto dan forma al estilo y concepto que se le proyecta a los clientes, en términos de servicio, atención, calidad y presentación.

¿Cómo establecer los principios de mi restaurante?

Aunque todos los restaurantes trabajan con los mismos principios básicos, es primordial diferenciarse por medio de la consolidación de los valores de un restaurante, pues con estos es posible proyectarse en el tiempo, tomar decisiones, y establecer conexiones de manera estable y constante.

Para tener un establecimiento con la suficiente robustez conceptual, ten en cuenta los siguientes tips:

  • Proyéctate. Antes de iniciar cualquier proyecto debes tener claridad frente a lo que quieres ser, lo que quieres ofrecer y las satisfacciones personales que deseas. Ten presente que si tu no lo tienes claro, mucho menos tus clientes lo sabrán, así que no escatimes en tiempo a la hora de definir la perspectiva de tu negocio, considerando, además de lo que quieres, lo que es posible lograr.
  • Organiza tus ideas. Ahora que ya tienes un panorama más realista frente a tu establecimiento, redáctalo por escrito. Esto te ayudará a decantar y jerarquizar tus ideas, establece el propósito de tu restaurante por medio de la «misión», define tus expectativas a corto, mediano y largo plazo a través de la «visión», y haz una lista desglosada y explicada de los principios y valores que quieres reflejar en tu proyecto a través de toda su vida.
  • Ábrete al cambio. Aunque en un principio creas que lo que queda escrito es la palabra final, sé consciente de que tu y tus proyectos son entes móviles y mutables, así que no temas a cambiar de idea, siempre y cuando lo hagas con motivos y fundamentos, siendo leal a tí y a tus servicios.
  • Aprende a comunicarte. Cuando ya has definido los valores de tu restaurante, es necesario que lo expreses, pues nadie puede adivinar cuáles son tus pretensiones. Trabaja en realizar campañas de comunicación oportuna a través de publicidad, imagen gráfica y capacitación a tus empleados. Ten presente que no es necesario decir una retahíla sobre quién eres y qué quieres hacer, las acciones, la presentación y el servicio son maneras efectivas de transmitir información sin necesidad de ser literal.
  • Sé coherente. Una vez sabes qué quieres comunicar, trabaja duro por cumplir con tus objetivos. Alinea todas las dinámicas de tu restaurante a tu misión, visión y valores, pues esto será lo que te distinga de tu competencia en el momento en que eres fiel a lo que prometes.

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